viernes, 10 de octubre de 2008

¿Y mañana qué?


Hace casi 80 años, cuando el corazón del liberalismo comenzaba a dar sus últimos latidos, dos imponentes buitres - el 'socialismo' y el fascismo - esperaban ansiosos la muerte del sistema capitalista para llenar aquel mundo que quedaba entonces vacío.
Pero hoy, 79 años después, ¿cuál es la opción? ¿Cuál es la alternativa en un mundo sometido por décadas a un dominio internacional, no sólo político, sino también económico unipolar? ¿Cuál es el camino a seguir en una era en donde los grandes programas de los políticos contemporáneos se reducen a la promesa de instalar más semáforos?
¿Vale, entonces, la pena poner el pie para hacer la zancadilla que termine derribando finalmente estos casi cuarenta años de desmesura de la individualidad? Vale, claro que sí, pero sólo mientras subyazca un nuevo Ideal.

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